viernes, 14 de junio de 2013

"Esta es mi familia, quiero que sepan que están presentes, que no nos han vencido"

Mirando hacia los imputados y mostrando una foto del grupo familiar, finalizó su teminonio durante la audiencia de ayer la periodista Marta Rondoletto. En el transcurso de su exposición dió detalles de los distintos testimonios que la ayudaron a reconstruir los padecimientos de su familia en Jefatura y Arsenales.

La jornada de ayer, en el marco de la Megacausa Jefatura II – Arsenales II se reanudó con la novedad que el imputado Marcelo Godoy fue dado de alta, aunque no presenció la audiencia. El caso de la familia Rondoletto acaparó la jornada.

La periodista y docente universitaria, Marta Rondoletto esperó 37 años y finalmente ayer se sentó y prestó declaración ante un Tribunal Oral sobre el secuestro y desaparición de su padre el empresario gráfico Pedro Rondoletto, de su madre María Cenador, de sus hermanos el ingeniero Jorge y la docente Silvia y de su cuñada la profesora Azucena Bermejo embarazada de cuatro meses.

El secuestro se produjo a las 14.30, de la tarde, durante un operativo que abarcó prác ticamente a toda la manzana. Hubo un corte de calles en San Lorenzo y Próspero Mena y San Lorenzo y Libertad. Policías, Gendarmes y militares allanaron las casas vecinas inmovilizando a sus moradores. Por lo que pude reconstruir con el tiempo, “mi hermano trató de proteger a Azucena y fue brutalmente golpeado”, dijo Marta.

La querellante en la causa explicó que los padres de Azucena hicieron presentaciones ante el Obispado, a cargo de monseñor Blas Conrero. En este sentido indicó que “Conrero le mostró una lista al señor Bermejo donde figuraban los Rondoletto con una D”. Además “presentaron habeas Corpus pero Malio Martínez, juez en ese momento, no quiso recibirlo”.

Antes del secuestro de su familia Rondoletto, quien era delegada gremial de Canal 10 fue cesanteada. "Yo me pregunto ¿por qué tanta persecución?", expresó y agregó "nuestro gremio fue un gremio que recibió atentados, robos y  muchísimas presiones".

Rondoletto recordó que "militábamos en la JP (Juventud Peronista) y en mi caso tenía una activa vida sindical, como delegada de Canal 10 de Tucumán"."Al igual que mi marido, Isauro Martínez, cumplíamos actividades públicas con fuerte orientación política, pero actividades públicas", indicó. Rondoletto señaló a los grupos económicos de derecha que "afianzados en la Fuerzas Armadas profundizaron la figura del enemigo ideológico".

"Se trabajó en esa construcción y se plasmó la idea del enemigo interno que se organizó a la luz de lo que se llamó la Doctrina de Seguridad Nacional", agregó.

"Una importante vida política se desarrollaba en esos años y se vivía la recuperación de la identidad peronista luego de muchos años en los que no se permitía en el país", apuntó. "El secuestro de toda una familia como la mía tiene características especiales, porque no hay muchos casos similares y sucedió a la vista de todos, en pleno día, tomando las casas de los vecinos y cortando calles", resaltó. En ese sentido recordó que su domicilio particular, donde vivía con su marido y su pequeña hija de días, en mayo de 1976 fue allanado y saqueado por la Policía, por lo que decidieron trasladarse a Buenos Aires en el mes de setiembre.

Ya viviendo en Buenos Aires, se enteró una semana despúes del secuestro sufrido por toda su familia. Recordó también que en el mes de enero de 1977 efectivos del Ejército allanaron el departamento, de una tía en pleno microcentro porteño. Su familiar le relató después que la presionaron para que les ofreciera datos sobre la familia Rondoletto.

La periodista mencionó que su familia estuvo en Jefatura. “En democracia me enteré que dos gendarmes habían reconocido a mi padre y hermano”. Uno de los gendarmes había descrito la muerte de Pedro y Jorge fusilados por Barraza y Caffareno.

La declaración, leída ya que murió, del gendarme Antonio Cruz, en pasadas audiencias, da cuenta del asesinato de Pedro y Jorge. Cruz detalló cómo se prendía fuego a los cuerpos. Además contó que uno de los cuerpos permanecía con vida, entonces le avisó a Barraza pero este decidió continuar con la incineración. Aparentemente el cuerpo que permanecía con vida era el de Pedro, padre de Marta.

"Esta es mi familia, ellos estarán siempre presentes, no nos han vencido", dijo Marta mostrando una foto del grupo familiar al Tribunal y a los imputados.En la primera fila, mientras garabateaba un papel,  observaba en silencio el gendarme Barraza, señalado por el ex gendarme Cruz como el que efectuó los disparos sobre Pedro y Jorge Rondoletto.

"Preguntaban por Marta"

Expresó el testigo Eustaquio Gramajo, quien era socio de Pedro.”La familia Rondoletto fue secuestrada el 2 de noviembre del 76. Preguntaban por Marta", dijo Gramajo. Con voz entrecortada por la emoción, aseguró que pudo ver cómo se los llevaban en dos vehículos. "Las últimas palabras que escuché decir fue 'Por favor no nos maten, por favor, por favor, a dónde nos llevan", relató.

“Cuando se fueron me dijeron que tenía 24 horas para levantar todo”, aseveró Gramajo, con sus casi 90 años. Además mencionó que ante la CONADEP le mostraron una declaración realizada ante el tribunal militar que él nunca hizo.

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